
No quiero pensar en nada, sólo tener el convencimiento de que todo irá bien, aunque a veces me descubro cagada de miedo, ante tantos frentes abiertos y tan peligrosos todos ellos.
Ayy, Sufumu de mis amores, valor, mucho valor…
Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor, como si no hubiera ocurrido y aún tuvieras intacto el corazón...