
Ahora las cosas han cambiado… me importa menos.
Mentí como una bellaca al afirmar en aquella ocasión que el sentido que no me gustaría perder sería el del humor… y una mi-er-da (con acento en la i y en la e).
Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor, como si no hubiera ocurrido y aún tuvieras intacto el corazón...